miércoles, 27 de julio de 2011

Deuda EE.UU.: Conservadores presionan a Boehner

WASHINGTON.- Ni la Cámara de Representantes dominada por los republicanos ni el Senado controlado por los demócratas han allanado el camino hacia la aprobación de algún proyecto de ley a fin de permitirle a Estados Unidos continuar recibiendo préstamos para pagar sus deudas, dejando a los legisladores y a los mercados financieros en estado de nervios a menos de una semana del plazo ante la posibilidad de que el gobierno incumpla sus pagos por primera vez en su historia.

El presidente de la cámara, John Boehner, fue obligado el martes por la noche a aplazar una votación sobre su plan que inicialmente había sido previsto para el miércoles después que funcionarios presupuestarios dijeron que reduciría el gasto del gobierno en menos de un billón de dólares durante la próxima década, en lugar de los 1,2 billones prometidos. El legislador prometió modificar la medida, pero eso significa que la votación no podrá concretarse hasta el jueves.

Boehner necesita hacer más que hacer apetecible el anteproyecto de ley. Necesita apuntalar su posición con los conservadores que exigen reducir el gasto del gobierno, que se oponen al aumento de impuestos y que exigen más recortes de gastos a fin de aumentar el límite de endeudamiento del gobierno. Muchos conservadores ya han advertido que se opondrán al anteproyecto.

"Necesitamos recortes más drásticos", destacó el representante republicano Jason Chaffetz, de Utah. "No puedo darle respaldo en su actual forma", agregó.

A menos que pueda lograr poner la situación bajo control, Boehner corre el riesgo de perder la capacidad de negociación en sus encuentros con el presidente Barack Obama y los demócratas que controlan el Senado.

Mientras tanto, se reducía el tiempo para el cumplimiento del plazo hasta el próximo martes a fin de que gobierno mantenga la capacidad de tomar nuevos préstamos y evitar posible impago de deudas y las obligaciones del gobierno que ascienden a 23.000 millones de dólares en pagos del Seguro Social a los jubilados el 3 de agosto. Los teléfonos del Capitolio estaban copados con llamadas después que el presidente Obama instó al público que contacte a sus representantes en su discurso al país el lunes por la noche.

Las agencias de calificación crediticia ya han amenazado con degradar a Estados Unidos que ostenta un alto nivel de AAA si el Congreso y la Casa Blanca no extienden el límite de endeudamiento y no toman medidas para poner los déficit a largo plazo bajo control.

Mientras Boehnner buscaba votos a favor de su plan entre los republicanos de la cámara, algunos estadounidenses parecían nerviosos con la cercanía del plazo del 2 de agosto sin visos de solución. El mercado bursátil volvió a caerse el martes, aunque no mucho. El estado de California tiene previsto un préstamo de 5.000 millones de dólares de inversionistas privados como previsión ante la posibilidad de que el gobierno federal no esté en capacidad de hacer pagos.

El plan de Boehner requerirá acción del Congreso para aumentar el tope de la deuda en esta ocasión y una segunda votación antes de las elecciones del 2012, algo que la Casa Blanca rechaza.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, dijo que la medida no tiene posibilidad alguna de ser aprobada por esa cámara, incluso si es aprobada por la cámara baja. La declaró "muerta al arribo".

Rodeado de sus colegas conservadores, el legislador Jim Jordan, un republicano de Ohio, dijo a los periodistas que no podía apoyar la propuesta de Boehner y agregó que el plan no cuenta con los votos para ser aprobado.

"Creemos que hay problemas reales con este plan", dijo Jordan, quien encabeza el Grupo de Estudio Republicano. Sostuvo que los recortes de gasto son insuficientes y expresó oposición a los probables incrementos de impuestos.

"Si tuviera que votar ahora, mi voto sería no", dijo el congresista Steve Southerland, un republicano de Florida.

La rebelión conservadora ocurrió horas después de que el presidente de la mayoría republicana de la cámara baja, Eric Cantor, emplazó a los miembros del partido a que dejaran de quejarse y apoyaran al plan de Boehner. Durante la sesión a puertas cerradas, el republicano de Virginia reconoció que hay resistencia a la ampliación de la capacidad de endeudamiento del país.

Cantor describió las opciones de los republicanos: permitir una mora de pagos y entrar en un abismo económico; apoyar al plan de los demócratas del Senado, o apoyar la propuesta republicana para así poner en evidencia la estrategia de Obama.

Ninguna de las propuestas opuestas ofrecidas por Boehner y Reid parecía contar con los votos necesarios en el Congreso en medio de un amargo estancamiento que podría tener consecuencias graves para la frágil economía estadounidense y los mercados internacionales. Categorías: Estados Unidos, Economía

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